¡Por fin, Ciclón! San Lorenzo lo ganó sobre la hora y el Bidegain explotó con el gol de Auzmendi

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San Lorenzo derrotó 1-0 a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en el Pedro Bidegain y consiguió su primera victoria en el Torneo Clausura. Rodrigo Auzmendi apareció a cuatro minutos del final para desatar un festejo que hacía mucha falta. Tres puntos de esos que pueden cambiar el ánimo de todo un equipo.

Había que ganar. Como fuera, sufriendo, peleando cada pelota y hasta el último minuto. Después del golpe ante Lanús en el debut, San Lorenzo necesitaba una alegría y finalmente llegó. Cuando el empate parecía inevitable y el reloj empezaba a convertirse en otro rival, Rodrigo Auzmendi apareció para marcar el 1-0 y hacer explotar al Pedro Bidegain.

No fue una noche sencilla. Tampoco fue un partido para guardar entre las grandes exhibiciones azulgranas. Pero había algo mucho más importante en juego: cortar la mala racha, recuperar confianza y empezar a sumar. Y San Lorenzo lo hizo.

Un partido que había que sacar adelante

El Ciclón tuvo que trabajar muchísimo frente a un Gimnasia de Mendoza que hizo incómodo el desarrollo. El encuentro fue disputado, cerrado por momentos y con dificultades para encontrar espacios.

San Lorenzo intentó asumir el protagonismo porque jugaba en casa y porque la necesidad lo obligaba. El equipo de Néstor Gorosito buscó, empujó y tuvo que convivir durante buena parte de la noche con esa sensación peligrosa de que nuevamente podía quedarse sin premio.

Después de la derrota 1-0 frente a Lanús, en un partido en el que hasta tres remates azulgranas terminaron golpeando los palos, esta vez parecía que la historia podía volver a ponerse caprichosa.

Pero San Lorenzo siguió.

Y esta vez tuvo recompensa.

Auzmendi apareció cuando más lo necesitábamos

A los 86 minutos llegó el desahogo.

La jugada encontró a Rodrigo Auzmendi en posición de definir y el delantero hizo lo que necesitaba hacer: mandarla adentro. Gol de San Lorenzo. Gol del Ciclón. Gol para sacarse toneladas de presión de encima.

El 1-0 fue mucho más que un gol.

Fue ese grito contenido durante toda la noche. Fue el abrazo en la tribuna. Fue el puño apretado. Fue mirar el reloj y pensar que ahora había que aguantar esos últimos minutos como fuera.

Y se aguantaron.

El pitazo final confirmó una victoria que San Lorenzo necesitaba muchísimo.

Tres puntos que valen mucho más que tres puntos

En una tabla, naturalmente, son tres. Pero para este San Lorenzo pueden representar bastante más.

El equipo venía de quedar eliminado de la Copa Argentina ante Deportivo Riestra por penales y de perder en el debut del Clausura frente a Lanús. Había mostrado momentos interesantes, había generado situaciones, había estrellado demasiadas pelotas contra los palos, pero los resultados no llegaban.

Por eso había que romper la racha.

San Lorenzo volvió a ganar y lo hizo en casa, con su gente y sobre la hora.

No solucionamos todos los problemas. Hay muchísimo por mejorar. Al equipo todavía le cuesta transformar el dominio y las aproximaciones en situaciones claras, necesita mayor continuidad futbolística y seguramente Gorosito tendrá mucho trabajo por delante.

Pero es infinitamente más fácil corregir después de ganar.

El Bidegain volvió a festejar

Así se festejó el gol del triunfo.

También hacía falta esta alegría para la gente.

Porque el hincha de San Lorenzo viene bancando situaciones que exceden largamente lo que sucede durante 90 minutos. Va, acompaña, canta y espera que al menos dentro de la cancha aparezca una razón para volver a casa sonriendo.

Esta vez apareció a los 86 minutos.

Auzmendi convirtió y el Pedro Bidegain descargó toda la tensión acumulada en un solo grito.

No importaba demasiado si había sido a los 10, a los 50 o a los 86. Había que ganar.

Y ganamos.

Por fin, San Lorenzo

El Clausura recién comienza y sería apresurado sacar conclusiones definitivas. Pero después de arrancar perdiendo ante Lanús, quedarse otra vez sin puntos hubiera significado comenzar a mirar el torneo desde una posición incómoda.

Ahora el escenario cambia.

San Lorenzo suma sus primeros tres puntos, recupera confianza y Gorosito consigue su primera victoria desde su regreso al banco azulgrana. Y hay otro dato que seguramente le hará bien a Auzmendi: el delantero pudo convertir un gol decisivo, de esos que construyen confianza.

Queda mucho camino. Habrá tiempo para analizar funcionamiento, rendimientos individuales, errores y todo aquello que todavía debe mejorar.

Hoy nos permitimos disfrutarlo.

Porque fue agónico.

Porque fue sufrido.

Porque fue en el Bidegain.

Porque lo hizo Auzmendi.

Y principalmente porque, después de tanta bronca acumulada, por fin ganó San Lorenzo.