San Lorenzo mostró otra actitud, llegó el triunfo impostergable y renació la esperanza

Auzmendi celebra el gol del triunfo de San Lorenzo ante Unión
El Ciclón venció 1-0 a Unión con gol de Rodrigo Auzmendi, mostró otra actitud y encontró el desahogo que necesitaba antes de afrontar dos visitas consecutivas a Córdoba.
San Lorenzo tenía que ganar. No importaba demasiado cómo ni por cuánto. Después de varios golpes consecutivos y de una caída en el clásico que había dejado heridas profundas, el equipo de Néstor Gorosito necesitaba ofrecer una respuesta inmediata. Y finalmente lo hizo: venció 1-0 a Unión en el Pedro Bidegain, volvió a sumar de a tres y recuperó una cuota de esperanza.

No fue una actuación perfecta ni un partido para guardar entre las grandes exhibiciones de la historia azulgrana. Sin embargo, apareció algo que resultaba todavía más urgente: actitud. El equipo disputó cada pelota con otra intensidad, se mostró mucho más comprometido y entendió que no podía dejar pasar una nueva oportunidad frente a su gente.

Auzmendi apareció cuando San Lorenzo más lo necesitaba

El gol llegó en el segundo tiempo y tuvo como protagonista a Rodrigo Auzmendi. El delantero conectó de volea un centro de Alexis Cuello y sacó un remate potente al primer palo para romper la igualdad y provocar el gran desahogo en el Nuevo Gasómetro.

Auzmendi volvió a demostrar que puede convertirse en una pieza importante dentro de un equipo que necesita encontrar mayor peso ofensivo. Su definición tuvo potencia, decisión y la convicción necesaria para transformar una jugada en el tanto que le devolvió la tranquilidad a todo Boedo.

La victoria también permitió valorar el rendimiento de varios futbolistas que necesitaban reencontrarse con su mejor versión. Cuello fue uno de ellos. Se mostró más activo, encaró con determinación y terminó participando directamente en el gol con un centro preciso. Cuando está concentrado y aprovecha su velocidad, puede ser una de las principales armas ofensivas de San Lorenzo.

Perruzzi volvió a ser importante en el mediocampo

Otro que dio señales alentadoras fue Ignacio Perruzzi. El volante recuperó presencia, intensidad y despliegue en la mitad de la cancha. Se involucró en la recuperación, acompañó los avances y aportó ese sacrificio que siempre valora el hincha azulgrana.

Su crecimiento puede resultar fundamental para darle mayor equilibrio al equipo. San Lorenzo necesita futbolistas que vuelvan a creer en sus condiciones, pero también que entiendan el momento y se comprometan en cada pelota. Ante Unión, Perruzzi dio un paso hacia adelante.

La mejor noticia, más allá de los tres puntos, fue la respuesta colectiva. El equipo no se entregó ante la presión, sostuvo la ventaja y logró terminar el partido con una sensación que hacía falta recuperar: la de haber dejado todo para ganar.

Se viene una exigente doble visita a Córdoba

El triunfo le permitió al Ciclón alcanzar los seis puntos en el Torneo Clausura y empezar a mirar hacia adelante con otra energía. Ahora llegará una doble salida a Córdoba que pondrá a prueba esta recuperación.

El viernes 21 de agosto, desde las 20, San Lorenzo visitará a Estudiantes de Río Cuarto. Luego, el lunes 31, a partir de las 21.15, deberá enfrentar a Instituto en la capital cordobesa. Serán dos partidos consecutivos fuera del Pedro Bidegain y una oportunidad para confirmar que la victoria ante Unión puede ser verdaderamente un punto de partida.

Todavía queda mucho por corregir. El equipo necesita generar más situaciones, sostener el ritmo durante los noventa minutos y consolidar un funcionamiento reconocible. Pero esta vez hubo entrega, aparecieron rendimientos individuales positivos y San Lorenzo volvió a ganar.

Era el triunfo impostergable. El que debía llegar para detener la caída, recuperar confianza y comenzar a reconstruirse. Ahora el desafío será alimentar esta pequeña llama de esperanza y demostrar en Córdoba que el Ciclón está dispuesto a seguir mejorando.