San Lorenzo volvió a caer y llega golpeado al clásico con Huracán
an Lorenzo cerró de la peor manera su última presentación antes del clásico. El equipo de Néstor Gorosito perdió 1-0 frente a Central Córdoba en el estadio Único Madre de Ciudades, por la tercera fecha del Torneo Clausura, y regresó de Santiago del Estero con más dudas que certezas.
El Ciclón volvió a mostrar enormes dificultades para elaborar juego, llegar con claridad y sostener la intensidad durante los 90 minutos. Después del agónico triunfo contra Gimnasia de Mendoza, existía la ilusión de encadenar una segunda victoria y comenzar a crecer, pero el equipo retrocedió varios casilleros.
Un primer tiempo para olvidar
Central Córdoba asumió el protagonismo desde el comienzo y encontró espacios ante un San Lorenzo impreciso, incómodo y demasiado pasivo. Los dirigidos por Gorosito perdieron muchas pelotas sencillas, no consiguieron imponerse en los duelos y prácticamente nunca lograron darle continuidad a sus avances.
El local convirtió esa superioridad en gol a los 31 minutos. Santiago Moyano envió la pelota al área y Michael Santos apareció con demasiada libertad para anticiparse y vencer a Orlando Gill. Una nueva desatención defensiva dejó al delantero en posición de definir y estableció el 1-0.
San Lorenzo tuvo algunas aproximaciones aisladas, pero careció de profundidad. Alexis Cuello y Rodrigo Auzmendi quedaron desconectados del resto del equipo, Matías Reali no consiguió desequilibrar y el mediocampo nunca encontró los caminos para romper el orden del conjunto santiagueño.
La reacción no alcanzó
En el segundo tiempo, el Ciclón adelantó sus líneas y mostró una actitud diferente. Gorosito buscó respuestas desde el banco con los ingresos de Diego Herazo, Gustavo Del Prete, Mauricio Cardillo y Facundo Gulli, entre otros movimientos destinados a sumar peso ofensivo.
La mejoría se produjo más por empuje que por juego. San Lorenzo ocupó con mayor frecuencia el campo rival y acumuló futbolistas cerca del área, pero siguió sin generar situaciones verdaderamente claras. Del Prete, Auzmendi, De Ritis y Tripichio tuvieron oportunidades, aunque ninguna terminó dentro del arco.
Central Córdoba se replegó, defendió la ventaja y esperó la posibilidad de salir de contraataque. Orlando Gill debió intervenir para evitar el segundo tanto, mientras el Ciclón terminó buscando el empate con centros, pelotas detenidas y avances cargados de ansiedad.
Los estrenos y el regreso de Arias
La noche también estuvo marcada por los debuts oficiales de Emiliano Amor y Juan Pablo Álvarez. El marcador central compartió la defensa con Alejo Córdoba, y en general cumplió, mientras que el volante ocupó un lugar en la mitad de la cancha mostró su falta de fútbol y fue reemplazado por otro debutante, Gustavo del Prete, que mostró un poco más.
Nahuel Arias, por su parte, regresó oficialmente después de casi dos años. El lateral derecho volvió a ser titular luego del largo recorrido que debió atravesar por diferentes lesiones, y se retiró cansado y sentido al principio del segundo tiempo. Su presencia fue una de las pocas noticias positivas dentro de una jornada que terminó dejando una profunda preocupación, aunque debió dejar el campo de juego al inicio del segundo tiempo muy cansado y sentido
Con este resultado, San Lorenzo acumula dos derrotas en las primeras tres fechas del Clausura. Perdió 1-0 frente a Lanús, venció por el mismo resultado a Gimnasia de Mendoza y ahora volvió a quedarse con las manos vacías ante Central Córdoba. Además, apenas convirtió un gol en todo el campeonato.
El clásico aparece como la gran oportunidad
El calendario no ofrece tiempo para quedarse lamentando la derrota. El próximo compromiso será nada menos que ante Huracán, el domingo 9 de agosto desde las 15, en el estadio Pedro Bidegain.
El Globo llegará después de empatar 0-0 como local contra Atlético Tucumán y también necesita recuperarse de un comienzo irregular. Sin embargo, en un clásico los antecedentes inmediatos pasan rápidamente a un segundo plano y cada pelota se disputa como si fuera la última.
Gorosito fue contundente después del encuentro y reconoció que San Lorenzo no puede volver a regalar un tiempo como ocurrió en Santiago del Estero. El entrenador valoró el empuje mostrado tras el descanso, pero también admitió que faltaron ideas y que el equipo perdió demasiados pases fáciles y pelotas divididas.
El clásico será mucho más que otro partido del Clausura. San Lorenzo deberá recuperar intensidad, mejorar considerablemente su producción futbolística y aprovechar el respaldo de su gente para dejar atrás la pálida actuación ante Central Córdoba. El domingo, en el Pedro Bidegain, no habrá margen para repetir los mismos errores.