El capítulo fue breve pero intenso: una ausencia inesperada, versiones cruzadas y un regreso que calmó el ruido, aunque no cerró el tema.
Según lo informado, el jugador se reincorporó a entrenar luego de no participar de un turno y de quedar afuera de un traslado con el grupo, un gesto que despertó lecturas en clave “mercado”.
El trasfondo es una negociación con un club grande del fútbol argentino, River, con diferencias importantes en la valuación de la ficha y los porcentajes en juego. Los millonarios ofrecieron una suma muy baja por la mitad del pase de Romaña, y San Lorenzo quiere vender toda su ficha, o al menos un porcentaje mayor, por un valor muy superior al ofrecido.
Hoy el escenario es claro: mientras no se acerquen los números, seguirá en el plantel, pero con una historia abierta que puede influir en el vestuario y en la planificación del cuerpo técnico.
