San Lorenzo comenzó el Torneo Clausura con una de esas derrotas que dejan mucha bronca. En su visita a Lanús, el equipo azulgrana perdió 1-0 pese a haber contado con oportunidades suficientes como para conseguir un resultado muy diferente. La falta de eficacia y, especialmente, los palos terminaron convirtiéndose en protagonistas de una noche en la que el Ciclón se volvió de La Fortaleza con las manos vacías.
Tres palos que cambiaron la historia
La imagen que mejor resume el partido es contundente: San Lorenzo estrelló tres pelotas en los palos. No fueron aproximaciones menores ni situaciones aisladas. El equipo de Néstor Gorosito consiguió lastimar a Lanús y estuvo a centímetros de modificar el desarrollo del encuentro.
Alexis Cuello fue uno de los futbolistas que más cerca estuvo de romper el cero. El delantero tuvo dos oportunidades que terminaron contra los postes y se transformó en una amenaza permanente para la defensa granate. La tercera pelota en el palo llegó para aumentar todavía más la sensación de incredulidad de un San Lorenzo que hizo méritos para convertir, pero no encontró el gol.
El Ciclón tuvo momentos interesantes, especialmente cuando consiguió acelerar y atacar los espacios. Hubo una intención clara de buscar el arco rival y una producción ofensiva que, por cantidad y peligrosidad de las situaciones, merecía otro premio. Sin embargo, el fútbol volvió a demostrar que los merecimientos no aparecen en la tabla.
Lanús aprovechó la que tuvo
La diferencia estuvo en la efectividad. Lanús encontró su oportunidad y no perdonó. Yoshan Valois convirtió el único gol del partido y terminó dándole al conjunto local una victoria por 1-0 que resultó demasiado castigo para San Lorenzo por lo sucedido durante buena parte de los 90 minutos.
El Ciclón intentó reaccionar y buscó hasta el final, pero esta vez la pelota simplemente no quiso entrar. Entre los postes y las ocasiones desperdiciadas se fue consumiendo un partido que dejó una sensación contradictoria: la lógica preocupación por comenzar el campeonato con una derrota, pero también señales futbolísticas que permiten pensar que el equipo puede competir si consigue transformar sus oportunidades en goles.
Un debut sin puntos, pero con señales para Gorosito
El resultado marca que San Lorenzo arrancó el Clausura con cero puntos, pero el análisis del funcionamiento ofrece algunos matices. Después de la eliminación ante Deportivo Riestra por Copa Argentina, el equipo necesitaba una respuesta y por momentos consiguió mostrarla desde el juego, aunque volvió a quedarse sin el resultado.
Gorosito tendrá ahora la tarea de corregir rápidamente la falta de contundencia. San Lorenzo generó, llegó y estuvo tres veces a centímetros del gol. Eso representa una diferencia importante respecto de un equipo que no produce situaciones. El problema es que en La Fortaleza toda esa producción terminó valiendo lo mismo que nada en el marcador.
La primera fecha dejó entonces una derrota dolorosa y una estadística que explica buena parte de la frustración azulgrana: Lanús ganó 1-0 y San Lorenzo pegó tres tiros en los palos. El Ciclón se quedó sin premio en el debut y deberá buscar rápidamente los primeros puntos de un Clausura que recién comienza.
