Un escenario caliente y cinco nombres en carrera
La fecha del 30 de mayo quedó fijada cuando la Asamblea eligió a la Comisión Directiva transitoria encabezada por Sergio Costantino, que gobierna al club hasta el acto eleccionario. Ahora, tras el cierre de listas en Avenida La Plata, quedaron anotadas cinco fórmulas: Sergio Costantino-Cipriano Pommies por San Lorenzo en Marcha; Marcelo Culotta-Juan Manuel Campos por Orden y Progreso Sanlorencista; César Francis-Daniel De Florian por Volver a San Lorenzo; Manuel Agote-Leonardo Della Bitta por Movete Boedo Movete; y Nicolás Papasso-Ángel Gras por Nueva Generación.
La foto política de hoy muestra algo claro: hay oficialismo, hay oposiciones con recorrido y también hay caras nuevas que quieren aprovechar el hartazgo del socio. Igual, todavía resta un paso formal importante, porque la Junta Electoral debe revisar avales y documentación antes de oficializar definitivamente las listas el 13 de abril.
Sergio Costantino, la continuidad de la transición
Costantino llega a esta pelea como el hombre que hoy tiene el timón del club. Fue elegido por la Asamblea como presidente de la Comisión Directiva transitoria luego de la acefalía y ahora decidió competir con Cipriano Pommies como vice bajo el sello San Lorenzo en Marcha. En otras palabras: representa la continuidad del espacio que hoy administra la emergencia azulgrana.
Su fortaleza pasa por el control actual del aparato institucional y por mostrarse como quien condujo al club en medio del tembladeral. En estas semanas, además, se lo vio muy metido en decisiones sensibles del día a día, desde la representación de San Lorenzo en AFA hasta la búsqueda del nuevo entrenador. Esa centralidad le da volumen político, aunque también lo expone a que el socio lo mida por la gestión de esta transición y no solo por sus promesas.
Por ahora, en los medios partidarios relevados no apareció un paquete de propuestas electorales detallado como sí se vio en otros espacios. Lo que sí está claro es que su candidatura se apoya en la idea de sostener el control del club tras estos meses de reordenamiento institucional.
Marcelo Culotta, el opositor con volumen y estructura
Culotta aparece otra vez como uno de los nombres fuertes. Encabeza Orden y Progreso Sanlorencista junto a Juan Manuel Campos y llega con antecedentes electorales importantes: en 2023 terminó segundo, con 4.676 votos y el 28,59%. Además, en este cierre de listas sumó el respaldo de referentes que venían trabajando en Socios por San Lorenzo, espacio que finalmente no compitió.
Eso lo convierte, a priori, en uno de los candidatos con mayor armado territorial y peso opositor. Su mensaje público tras presentar la lista fue claro: habló de “compromiso, honestidad, gestión y muchísimo trabajo”, buscando plantarse como una opción de reconstrucción seria para un club devastado por sus internas.
En clave política, Culotta parece apostar a captar al socio que quiere un cambio fuerte, pero sin saltar al vacío. Tiene trayectoria interna, ya compitió, conoce la rosca del club y llega mejor posicionado que otras expresiones nuevas. En una elección fragmentada, eso puede valer mucho.
César Francis, el histórico que vuelve a intentarlo
Francis vuelve a presentarse por Volver a San Lorenzo, esta vez acompañado por Daniel De Florian. Es otro nombre muy instalado en la política azulgrana y en 2023 ya había competido, cosechando el 10,92% de los votos. Su discurso de lanzamiento fue directo: “Llega el momento de recuperar el club”.
Su perfil es el de un opositor clásico, conocido por el socio politizado y con identidad propia dentro del mapa electoral. En la previa hubo versiones de posibles conversaciones con otros sectores, incluso con el espacio de Culotta, pero finalmente irá por separado. Eso le da autonomía, aunque también lo obliga a demostrar que puede ampliar su base y no quedarse solo con el voto más fiel de su agrupación.
Francis parece apuntar a un electorado que no quiere continuidad del oficialismo ni tampoco delegar el cambio en figuras nuevas todavía poco probadas. Su desafío será transformar su instalación política en volumen real de votos.
Manuel Agote, la cara nueva que quiere ordenar todo
Agote encabeza Movete Boedo Movete con Leonardo Della Bitta y fue uno de los primeros en lanzarse. Su espacio apareció como una novedad en este proceso, con un discurso centrado en el orden administrativo, la profesionalización de la gestión, las cuentas claras, los recursos genuinos y un proyecto futbolístico serio. También planteó avanzar en un concurso preventivo de acreedores para ordenar la situación económica del club.
Su mensaje fue duro con la vieja política azulgrana. Habló de una “revolución de fondo y formas”, denunció años de desidia y se mostró en contra de las SAD, remarcando que su agrupación se plantó contra los intentos de privatización. Es, quizá, el candidato que más claramente intentó instalar un tono rupturista en esta primera etapa de campaña.
Agote representa a un sector emergente que quiere meterse en una pelea dominada por nombres más conocidos. Su apuesta es seducir al socio cansado de los apellidos de siempre. El interrogante pasa por si esa novedad le alcanzará para transformarse en una opción masiva.
Nicolás Papasso, otra apuesta de renovación
Papasso será candidato por Nueva Generación, con Ángel Gras como compañero de fórmula. Fue el primer binomio en presentar candidatura y es señalado por varios medios como una de las caras nuevas del proceso electoral. Tanto Mundo Azulgrana como Vamos Ciclón lo ubican dentro de los sectores emergentes, mientras que otros medios lo describen como empresario del rubro turístico.
Su espacio intenta pararse como una alternativa fresca frente a los bloques más tradicionales. En febrero, una entrevista publicada por Mundo Azulgrana ya lo mostraba con intención de “recuperar el club” y de ofrecer una opción distinta. También fue presentado como un dirigente sin pasado en cargos de comisión directiva, con foco en inversión en fútbol y orden institucional.
Papasso, entonces, entra en la elección con un activo y una carga al mismo tiempo: no arrastra desgaste de gestiones anteriores, pero tampoco tiene el recorrido interno de otros competidores. En una elección marcada por el enojo del socio, esa condición puede jugarle a favor o en contra.
Qué se juega San Lorenzo
Más allá de los nombres, el trasfondo es clarísimo: San Lorenzo llega a estas elecciones golpeado por la acefalía, por la salida de Marcelo Moretti y por una crisis institucional que obligó a montar una conducción transitoria hasta mayo. Por eso esta votación no será una más: el socio no solo va a elegir presidente, también va a decidir qué salida política quiere para un club que necesita orden, credibilidad y conducción.
Hoy el tablero muestra cinco candidatos, pero no todos parten del mismo lugar. Costantino carga con el peso de la gestión provisoria. Culotta y Francis aparecen como opositores con experiencia. Agote y Papasso buscan romper desde la renovación. Y en Boedo, donde la paciencia se terminó hace rato, cada uno tendrá que convencer al socio de que no alcanza con hablar de cambio: hay que demostrar que San Lorenzo puede volver a ser San Lorenzo.
